Monseñor Mikel Garciandía reivindica el papel evangelizador de las cofradías y recuerda que ser cofrade supone ser discípulo y misionero

«Los jóvenes están huyendo de la cárcel virtual. Los jóvenes están llenos de heridas y están buscando una barca en la cual poder subirse y navegar el mar de la vida». Con estas palabras, el obispo de Palencia, monseñor Mikel Garciandía Goñi, ha puesto sobre la mesa uno de los grandes desafíos que afronta actualmente la Iglesia: saber escuchar, acoger y acompañar a las nuevas generaciones.

Lo ha hecho esta tarde en el Centro Ágora, sede de la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Granada, durante una conferencia organizada con motivo del Centenario Fundacional de la institución. El prelado, presidente del Área de Piedad Popular de la Conferencia Episcopal Española, ha reflexionado sobre la misión evangelizadora de las hermandades y el papel que están desempeñando en el acercamiento de muchos jóvenes a la fe.

Garciandía ha hablado de muchachos que apenas conocen la Iglesia y que, después de contemplar una procesión, escuchar unas campanas o vivir alguna experiencia relacionada con la religiosidad popular, comienzan a interesarse por el cristianismo. Algunos llegan incluso a solicitar el bautismo. «¿Qué está pasando ahí?», se ha preguntado, invitando a los presentes a reconocer lo que estas experiencias pueden significar en la vida de una persona.

Para el obispo, no se puede ignorar esa capacidad de la piedad popular para anunciar el Evangelio. Ha recordado las palabras del papa Francisco, que la definía como «una fuerza activamente evangelizadora que no podemos menospreciar», y ha destacado cómo la fe ha arraigado de manera particular en la cultura y las tradiciones del sur de España, con expresiones propias en territorios como Andalucía, Murcia y Extremadura.

Ahora bien, Garciandía ha insistido en que el encuentro inicial debe tener continuidad. Y ahí ha situado uno de los grandes retos de las hermandades españolas. Seguir a Jesús, ha explicado, no consiste únicamente en acompañarlo durante los milagros o la multiplicación de los panes. También hay que estar dispuesto a recorrer con Él el camino de Jerusalén, la Última Cena, Getsemaní y la Pasión.

«Ser cristianos significa asumir el misterio de Cristo completo, el misterio pascual», ha afirmado, recordando que todas las cofradías, sean cuales sean sus advocaciones, comparten esa misma vocación. De ahí su insistencia en que la vida de las hermandades no se quede únicamente en sus manifestaciones externas, sino que encuentre su fundamento en la liturgia y en la vida de la Iglesia.

El prelado tampoco ha evitado la autocrítica. «A mí lo que me preocupa es un catolicismo empobrecido», ha reconocido, advirtiendo del riesgo de reducir la fe a doctrinas, ritos o normas. Ha aclarado que no se refería exclusivamente a las cofradías, sino al conjunto de la Iglesia, y ha recordado que el centro del cristianismo es la persona de Jesucristo.

En relación con los jóvenes, ha planteado otra pregunta que invita a la reflexión: si son ellos quienes están abandonando la Iglesia o si es la propia Iglesia la que, en ocasiones, los está abandonando al no ofrecerles aquello a lo que tienen derecho. Una cuestión que ha relacionado con las heridas, las decepciones y la influencia de un mundo digital cuyos algoritmos tienden a encerrar a las personas en una realidad construida a su medida.

En este escenario, Garciandía ha defendido la necesidad de ofrecer a quienes llegan a las hermandades algo más que actividades o tradiciones. Se trata de ayudarlos a conocer a Cristo y de acompañarlos en su camino de fe. Una tarea para la que los cofrades están llamados a vivir plenamente su condición de discípulos y misioneros.

La conferencia se enmarca en las actividades del Centenario de la Real Federación, entre las que figura también la exposición Kerygma. El arte de evangelizar, que se celebra en la Catedral de Granada y que muestra el patrimonio de las hermandades desde su significado religioso y evangelizador.

El ciclo continuará el próximo jueves 5 de noviembre, a las 19:30 horas, en el salón de actos de la Curia Eclesiástica de Granada, con la intervención de Luis Alberto Rosales Araque, director general de la Fundación CARF, que ofrecerá la conferencia «Religiosidad popular y vocaciones sacerdotales en el mundo». La entrada será libre hasta completar aforo.

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